Hacer bien tu trabajo ya no alcanza para seguir creciendo como líder

David Canteros

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Cumplís los objetivos, conocés tu área, tenés un equipo que funciona y sos una de esas personas en las que se puede confiar para que las cosas salgan. No hay necesariamente un problema en tu desempeño.
La dificultad es que mientras vos seguís mejorando aquello que ya hacés bien, el contexto alrededor puede estar cambiando. Y con él, también puede cambiar lo que la empresa necesita y aquello que empieza a diferenciar el aporte de una persona.
Para pensar
Hay una diferencia entre hacer bien el trabajo que tenés hoy y seguir construyendo valor profesional para lo que la empresa necesita mañana.
Durante mucho tiempo, ambas cosas pueden avanzar juntas. Aprendés más sobre tu área, gestionás mejor al equipo, resolvés problemas cada vez con mayor facilidad y conseguís mejores resultados. Esa experiencia te vuelve más valioso.
Pero esa relación no necesariamente continúa de manera indefinida.
Me acuerdo de Gustavo, un líder al que estábamos acompañando. Llevaba años en la empresa, conocía muchísimo su área, tenía un buen equipo y cumplía sus objetivos. Era de esas personas en las que se podía confiar para que la operación funcionara.
Sin embargo, había algo que no entendía. Mientras otros empezaban a participar de proyectos importantes, conversaciones entre áreas y problemas nuevos para la organización, él seguía siempre en el mismo lugar.
Su pregunta era bastante lógica: “Si estoy haciendo todo lo que esperan de mí, ¿por qué no sigo creciendo?”
Cuando miramos su situación, no encontramos un problema de desempeño. Gustavo hacía bien su trabajo. Lo que aparecía era una diferencia entre el valor que sostenía y el valor nuevo que estaba construyendo.
La mayor parte de su experiencia seguía aplicada a conseguir mejores resultados dentro de un espacio que ya conocía muy bien. Mientras tanto, la empresa enfrentaba problemas que necesitaban otro tipo de aporte: conectar áreas, mejorar procesos, participar de proyectos diferentes o ayudar a tomar decisiones que excedían una sola función.
Eso no volvía menos importante lo que Gustavo hacía. Pero sí modificaba cuánto lo diferenciaba.
Una capacidad puede seguir siendo valiosa y, al mismo tiempo, dejar de ser diferencial.
Ahí está quizás una de las partes más difíciles del crecimiento profesional. Cuando algo deja de diferenciarte, no necesariamente recibís una señal de que lo estás haciendo mal. Podés seguir cumpliendo objetivos, recibiendo reconocimiento y siendo una persona confiable.
Por eso, mirar solamente tu desempeño actual puede darte una imagen incompleta de tu desarrollo.
Además de preguntarte “¿qué tan bien estoy haciendo mi trabajo?”, necesitás empezar a observar dónde más las capacidades que construiste podrían producir valor.
¿Qué problemas podrías ayudar a entender? ¿Qué decisiones podrían mejorar con tu mirada? ¿Qué procesos podrías ayudar a cambiar? ¿En qué desafíos de la empresa tu experiencia podría empezar a ser útil de una manera diferente?
La pregunta no es cuánto más podés hacer.
Es qué nuevo impacto podés generar con aquello que ya sabés hacer.
Para escuchar
Podés estar consiguiendo buenos resultados sin darte cuenta de que tu desarrollo profesional se está estancando. En el audio profundizamos sobre cómo distinguir entre mejorar lo que ya hacés bien y construir nuevas formas de aportar valor frente a los desafíos de la empresa.
Para ver
En el video partimos de una situación que puede resultar incómoda: hacer bien tu trabajo no garantiza que estés construyendo el mismo valor profesional que antes.
La historia de Gustavo permite recorrer esa tensión y observar qué cambia cuando dejamos de medir el crecimiento solamente por el desempeño dentro de la responsabilidad actual y empezamos a mirar también qué impacto somos capaces de generar más allá de ella.
Cumplir objetivos sigue siendo importante. Gestionar bien sigue siendo importante. Tener un equipo que funciona también.
Pero si esas capacidades empiezan a convertirse en el punto de partida, seguir creciendo profesionalmente requiere algo más que perfeccionarlas. Requiere encontrar nuevos lugares donde aquello que ya construiste pueda producir un impacto que antes no producía.
No necesariamente haciendo más. Sino ampliando el valor que sos capaz de generar.
Para Llevarte
Si mañana dejaras de estar en tu rol, ¿qué perdería la empresa además de alguien que gestiona bien su equipo?





























