Cómo aportar más valor a la empresa cuando ya gestionás bien tu equipo

Daniel Ocariz

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Esta semana quiero compartirte una situación que quizás también te pasó: aparece una oportunidad en la que sentís que podrías aportar, pero cuando llega el momento de elegir quién participa, no piensan en vos.
Quizás la explicación no esté en cuánto sabés ni en qué tan bien hacés tu trabajo. Puede estar en algo más simple: los demás te conocen por los problemas que ya te vieron resolver.
Para pensar
Se abre un proyecto importante en la empresa donde trabajás. Uno de esos en los que sentís que podrías aportar. Conocés el negocio, tenés experiencia y el problema no te resulta ajeno. Pero cuando se arma el equipo, tu nombre no aparece.
Eligen a otra persona.
Es difícil que no aparezca una pregunta:
¿Qué tiene esa persona que yo todavía no estoy mostrando?
Quizás la diferencia no esté en cuánto sabe cada uno. Puede ser algo más simple: la empresa ya vio a esa persona aportar frente a problemas diferentes. A vos, en cambio, quizás te conocen muy bien por aquello que resolvés todos los días.
Eso es valioso. Durante años construiste confianza haciendo bien tu trabajo, resolviendo problemas y consiguiendo resultados. Pero también puede generar un límite: si siempre te ven resolviendo el mismo tipo de problemas, es lógico que sigan buscándote para esos problemas.
Mientras tanto, puede haber proyectos, decisiones o situaciones en otras partes de la empresa donde tu experiencia también serviría, pero nadie lo sabe todavía porque nunca tuvo la oportunidad de verte aportando ahí.
No necesitás esperar al próximo gran proyecto para cambiarlo. Podés empezar con situaciones que ya aparecen alrededor tuyo: un problema de un cliente que no llega directamente a tu área, un proyecto que siempre se demora en el mismo punto o dos áreas que repiten una discusión sin resolverla.
No se trata de meterte en todo ni de demostrar que sabés de temas que no conocés. Se trata de observar esos problemas y preguntarte si algo de tu experiencia puede servir: información que otros no tienen, una pregunta que ayude a entender mejor lo que pasa, algo que aprendiste con tu equipo o una conexión que nadie está haciendo.
Aportar más valor no siempre empieza haciendo más de lo que ya hacés. A veces empieza preguntándote qué otros problemas necesita resolver la empresa y qué podrías aportar frente a ellos.
Pensá en las últimas veces que alguien fuera de tu equipo te buscó. ¿Para qué problemas fue? Ahora pensá en algunos de los problemas importantes que hoy tiene la empresa.
¿En cuáles podrías aportar algo y todavía no lo estás haciendo?
El liderazgo ya cambió
El liderazgo ya cambió
Durante mucho tiempo, gestionar bien tu área podía diferenciarte. Hoy, cada vez más, eso es el punto de partida. El diferencial empieza a aparecer en otro lugar: en tu capacidad para detectar problemas que exceden tu función, conectar áreas, mejorar decisiones e impulsar cambios que generen impacto más allá de tu propio equipo. En este video hablamos de ese cambio y de una pregunta que puede ayudarte a entender qué valor profesional estás construyendo: Si mañana dejaras de estar en tu rol, ¿qué perdería la empresa además de alguien que gestiona bien su equipo? Suscribite para seguir conversando sobre el liderazgo que hoy necesitan las empresas





























